PULGONES
Los pulgones son insectos muy pequeños, pero pueden ser vistos sin dificultad. Son muy fáciles de identificar y debemos proponernos eliminarlos rápida y efectivamente, antes de que las hormigas puedan darse cuenta de que sus amigos van a ser destruidos. Ellas, siempre tan golosas, se devoran su secreción dulce y los protegen e incluso los trasladan hacia lugares mejores y más seguros...todo sea por seguir comiendo. Estos insectos son amantes de la comida y les encantan los brotes tiernos de las hojas, sobre todo en cítricos y rosales. Se alimentan de la savia de las plantas y su ataque es tan severo porque viven en grupos muy grandes. Un pulgón solito es poco el daño que hace, pero cientos de ellos hacen desaparecer un brote en poco tiempo y esa planta ve limitado su vigor y su crecimiento. Son insectos de no más de 3 mm. y pueden ser verdes, negros o cafés. Además, su secreción sirve de alimento al hongo negro llamado "fumagina", por lo tanto generalmente aparecen asociados. Controles naturales: Un dato importante: los pulgones se instalan en una planta en grupos pequeños y comienzan a multiplicarse hasta llegar a un punto máximo a partir del cual comienzan a disminuir nuevamente (distribución de Gauss). Sus depredadores naturales aparecen en acción cuando el desarrollo se encuentra en su punto máximo, así que en este período no es nada aconsejable hacer algun tipo de control que elimine también a sus depredadores. Las avispas y sus primas usan el cuerpo del pulgón como nido para sus huevos. La larva que saldrá del huevo se alimentará del pulgón y finalmente romperá el cuerpo al salir al exterior. O sea, una tremenda ayuda para sacarlos de nuestras plantas. Un secreto natural es aplicar cenizas disueltas en agua y fumigar la planta. Otro secreto es plantar Ruda o Artemisa entre medio de las plantas que frecuentemente atacan los pulgones porque a ellos NO les gusta nada el olor de ellas y desaparecen ante su sola presencia. Sus depredadores naturales son:
En el mercado existen productos naturales para su control. Uno de mis favoritos es el "jabón potásico" que rompe la cutícula en insectos blandos, por lo tanto no destruye a los insectos benignos. Como el pulgón no es exactamente un insecto de cutícula blanda, se defiende durante unos días, pero finalmente cede ante la presencia del producto. Controles químicos: Existen insecticidas de contacto, que deben ser aplicados cuando apenas comienzan su ataque y aún no han formado la suficiente secreción como para protegerse, y los insecticidas sistémicos, que actúan a través del alimento, ya que éste estará contaminado. Cualquier control químico debe ser muy meditado, porque es muy fácil quemar el follaje o los brotes con una sola aplicación y eliminar a muchos insectos benignos. |
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Última actualización: agosto 2010