Crespón - lagerstroemia indica

Este es un pequeño árbol que alcanza los 2 a 5 metros en la zona central de Chile, cuyo principal atractivo radica en su tronco, de color café claro y muy liso, y en su maravillosa floración, que dura desde el verano y hasta principios de otoño. Sus flores son inflorescencias terminales densas. Otro atractivo es su brotación primaveral cobriza.

Es una planta del tipo “leguminosas”, por lo tanto tiene unas raíces muy sensibles a los trasplantes y puede fijar el nitrógeno de aire y aportarlo a la tierra, al contrario del resto de las plantas.
Requiere de podas de formación una vez al año y de podas de limpieza cada vez que sus flores comiencen a formar frutos para evitar la pérdida de energía de la planta en mantener sus frutos hasta caer.

Prefiere el sol, ya que a semisombra sufre rápidamente el ataque del hongo oidio (manchas blanquecinas en hojas y botones florales) o de pulgones y su floración se ve drásticamente disminuida. P uede soportar las bajas temperaturas siempre que no sean prolongadas. La tierra debe ser con alto contenido orgánico, con buen drenaje y con tendencia a la acidez, ya que de lo contrario puede sufrir de clorosis férrica (hojas amarillentas) y deben realizarse fertilizaciones en base a fierro. Los riegos deben ser regulares.
Se debe podar hacia finales de invierno. Conviene acortar las ramas del año y quitar las más débiles ya que estas no producirán flores. La poda sólo es de formación, una vez al año, rebajando las ramas para que produzcan brotes nuevos en los extremos. Debe tenerse en cuenta que la floración sólo aparece en las ramas del último año. La poda de limpieza consiste en eliminar las flores marchitas, ya que así se puede prolongar aún más la floración.