SECRETOS DE UN PAISAJISTA
El principal secreto no se relaciona con robar naturaleza intacta y agregarla a un jardín, porque la naturaleza jamás podrá mantenerse bella encerrada en un espacio limitado. El secreto está en diseñar cada espacio usando líneas rectas y curvas, formas y proporciones, para lograr que ese espacio, con el tiempo y algunos cuidados, pueda transformarse, perdurar y evolucionar hacia lo natural. Debemos poner en práctica lo siguiente: el jardín es un trozo de terreno con límites formados sólo por los muros; por lo tanto, todo lo demás es modificable. Si la intención es hacer un jardín desde cero, se debe considerar su espacio al igual que consideraríamos el espacio en cualquier otro lugar de nuestra casa. Cada elemento que incorporemos debe ser cuidadosamente evaluado para que sea armónico. Debemos buscar el equilibrio, y para esto es fundamental conocer cada planta que pondremos en el jardín, particularmente en su desarrollo adulto, cuando alcanza su mayor tamaño. No es poco común plantar arbustos pequeños y hermosos que después de un par de años debemos sacar porque no tienen espacio o se deforman al competir por espacio con otros arbustos. Cada planta es un ser que se desarrollará de una manera y bajo ciertas condiciones que le son favorables: pocos pensarían en plantar rosales bajo un bosque…cada planta merece ser plantada en un lugar en el que pueda crecer y regalarnos toda su belleza. Existen muchas técnicas de diseño que son fáciles de aplicar y logran un efecto importante en un jardín: 1. Si un jardín es pequeño y estrecho, el secreto consiste en crear grupos arbustivos de colores suaves, con coloraciones blancas y cremosas o azuladas; esto hace que se vea bastante más amplio. Por el contrario, si un jardín es amplio y parece imposible de llenar, se deben plantar arbustos de floraciones intensas: rojos, amarillos, anaranjados. 2. Un jardín pequeño puede tener un foco visual como una pequeña pileta o un par de tinajas --algún elemento que le sume atractivo y nos invite a mirar-- y se percibirá más grande. 3. Casi tan importante como las flores en un jardín son las texturas de las hojas. Es importante hacer una combinación atractiva de colores y texturas de los follajes usando plantas de color verde oscuro (laurentinas, laurel de comer) con otra variegadas (euónimo, verónica variegada) e incluso rojas o con alguna coloración (bérberis rojo, nandina y abelia). 4. Las flores de temporada, aunque pueden ser lindas durante pocas semanas, la mayor parte del tiempo no se ven bien. Por lo tanto, resultaría maravilloso poder tener flores todo el año sin necesidad de usarlas. Si elegimos con cuidado podremos poner plantas que en el verano están llenas de flores con otras que florezcan en invierno, y así tendremos flores todo el año. Con los cubresuelos pasa lo mismo: un hermoso y floreado Iberis en invierno y unas verbenas que nos alegrarán el verano. |
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Última actualización: agosto 2010